(El tema de la neutralidad en internet, que por fin se ha cerrado, viene de largo, El 11 de septiembre del 2006 puse aquí un post sobre el tema que creo que vuelve a venir al caso).

Pues me estoy pasando el finde (hoy en Barcelona también es fiesta) colgado del Google Video. Ayer fueron los Red Hot y hoy (lo estoy viendo ahora) es un concierto de los Doors en el Hollywood Bowl en 1968. Vaya voz tiene Jim Morrison, esto es un lujo. El video está aqui, pero bueno este desparrame de videos me ha recordado un tema que vengo siguiendo desde antes del verano, el debate que está teniendo lugar ahora mismo en Estados Unidos sobre la neutralidad de Internet, y que tiene mucho que ver con el tema del acceso a videos (y a lo que en general se llama contenidos) en Internet. Abadia Digital y Elástico han ido dando noticias, y el jueves pasado salía un artículo en el Ciberpais.

Hago un poco de repaso. Todo empezó con el debate en la Cámara de Representantes (cielos! que bailoteo se está pegando Morrison con esos pantalones de cuero) de la Communications Opportunity, Promotion and Enhancement Act (Cope Act), que por lo visto pretende flexibilizar las condiciones legales por las que se rigen las compañías telefónicas (como ATT) para que puedan competir con las compañías de cable. La cuestión está en que las compañías telefónicas no pueden discriminar el tráfico, no pueden priorizar unas llamadas sobre otras, han de ser neutrales, mientras que las compañías de cable no están sujetas a esta neutralidad pues las cubre el derecho a la libre expresión. Tal como lo entiendo (bueno, pues después de los Doors me he puesto a Hendrix en Woodstock, el del 69) se considera que las telefónicas administran un medio sobre el que se desarrolla cualquier comunicación, mientras que las compañías de cable se dedican fundamentalmente a distribuir contenidos por un medio determinado, y son libres de distribuir los contenidos que quieran.

Este parece que es el planteamiento de la Cope (glups!) Act, pero claro, flexibilizar este tema tiene el riesgo de que las compañías de telecomunicaciones se carguen la neutralidad de Internet (que es a lo que van). Ahora mismo Internet no discrimina, cualquier web es igualmente accesible para cualquier navegador en lo que se llama algo asi como el mejor servicio posible (no recuerdo el nombre técnico). Pero imaginaros que las compañías pueden priorizar unas webs sobre otras, cobrando por utilizar sus tuberías, por ejemplo, creando clases de acceso, desmontando la arquitectura actual. Este riesgo llevó a proponer una enmienda que siguiera garantizando la neutralidad de las telecom y que consiguió una campaña de apoyo centrada en savetheinternet, y ha sido esta enmienda, propuesta por los demócratas y rechazada por los republicanos, la que no ha sido aprobada por la Cámara de Representantes. Creo que el tema a pasado ahora al Senado (ahora es cuando Hendrix toca el himno de los USA a la guitarra eléctrica).

Bueno, éste es el tema. Lo primero que choca es que algo que afecta al funcionamiento de Internet se esté decidiendo en el Senado y la Cámara de Representantes de los USA, pero por allí pasa la mayor parte del tráfico de Internet, y lo que allí decidan nos afecta a todos. No está mal, de vez en cuando, poner los pies en el suelo. Es asi. Pero después está el tema de fondo: las telecom quieren dejar de ser medios de comunicación para apuntarse al supuesto pastel de la distribución de contenidos. En Wired lo dicen bien claro:

The net neutrality issue is embedded in a debate over legislation aimed at easing the path for phone carriers to get into the video business and compete with cable companies.

Están viendo que otras compañías, como YouTube o Google Video, están usando sus cables para hacer un negocio que a ellos se les escapa, pero lo curioso del caso es que cuando, hace unos años, hubieron intentos por parte de las majors de los media para priorizar la distribución de contenidos en el diseño de la nueva IPv6, modificando los cabezales de los paquetes, las telecos salieron defendiendo la comunicación por encima de la distribción de contenidos ( y el famoso artículo de Andrew Odlyzko, que creo que trabajaba para ITT, es un ejemplo de ello). Ahora la distribución de contenidos es también comunicación y la neutralidad de la red es fundamental para que tengamos acceso a todos los contenidos y a toda la comunicación.

Pero es que, además, la nueva IPv6 incluye multidistribución (o multicast), lo cual supone reducir el ancho de banda necesario para distribuir cualquier video a toda esa ansiosa audiencia que estamos deparramados por el mundo. Con el multicast un solo grupo de paquetes se envía a un servidor determinado que los clona en tantos como hayan pedido los usuarios a los que distribuye. La salida es única, y se va multiplicando según la demanda. Esto supone una reducción de la demanda de ancho de banda para las telecom. El IPv6, que sustituye al actual IPv4, se va a ir sustituyendo progresivamente, pero que tengan paciencia.

Al final tiene razón Lawrence Lessig cuando, en “El código y otras leyes del ciberespacio“, alerta de que es necesaria la intervención del Estado para mantener el ciberespacio tal como es. Lo malo es cuando los órganos del Estado sufren las presiones de los lobbys, y ceden. El Estado, como las telecos, no tendría que discriminar, pero a veces discrimina, a veces, sencillamente, no hace de Estado. Copio un trozo de Lessig:

Cuando el Estado se aparta a un lado, el espacio que ocupaba no queda vacío. El paraiso no prevalecerá. No se da el caso de que los intereses privados no tengan intereses: tienen unos fines que continuarían persiguiendo. Está claro que pulsar el botón antiestatal no nos trasladará al Edén: cuando los intereses del Estado hayan desaparecido de la escena, otros intereses ocuparán su lugar. ¿Sabemos cuáles srán dichos intereses? ¿Estamos seguros de que serán mejores?