Bueno bueno, pues la manifestación de ayer fue un rotundo éxito. Es la manifestación más larga y una de las más numerosas que he vivido yo en mi ciudad, Barcelona, pero además ha sido la primera manifestación global que ha vivido el mundo, y esto ya no solo es un éxito, esto ya es historia. Porque detrás de esta cadena de manifestaciones no ha habido la convocatoria de una organización global, sino de una cadena de ciudadanos conectados horizontalmente, y esto es un hecho que todavía no se ha valorado suficientemente, aquí está la bisagra de un cambio con un enorme potencial de transformación. Ya no son solo las corporaciones las que tienen estrategias globales, los ciudadanos estamos demostrando que también podemos responder globalmente a esas estrategias.

En Barcelona, la manifestación de ayer ha doblado seguro (y probablemente triplicado) la del 19 de junio, que ya superó de largo la del 15M. Basta ver el recorrido, que rodeaba una buena parte del centro de la ciudad, y me consta que todo el recorrido estuvo mucho tiempo lleno. Este éxito se produce tras los recortes del gobierno de Mas y tras la campaña de descalificaciones y de golpes de mano de su conseller Puig. Tras la invasión de la Ciutat de la Justicia por los mossos, por ejemplo, para detener a los indignados que ya se habían presentado al juez. Curiosamente, ayer casi no se veía presencia de la policía durante el recorrido, ni siquiera el helicóptero, y los pocos que se veían eran de la Guardia Urbana. Solo al llegar a Diputació con Passeig de Sant Joan, donde está la sede de Interior, había una auténtica trinchera de furgonetas de los mossos y vallas cerrando el paso. Evidentemente inútil porque la manifestación fue absolutamente pacífica pese a las premoniciones que el señor Puig tiene sobre este tipo de acontecimientos.

A nivel global, es muy significativa la reutilización en las nuevas plazas de los mismos slogans y las mismas reivindicaciones, señal de que allí se encuentran con problemas semejantes a los que tenemos aquí y que esos mensajes siguen teniendo sentido, y todo este extraordinario fenómeno de expansión global tiene pinta de ser la primera manifestación de lo que Yochai Benkler llamaba en el 2006 “the networked public sphere”, o sea,  espacio público conectado, que tiene sus propios modos y maneras y puede generar fenómenos políticos nuevos. Copio un trozo del libro:

“The change is as much qualitative as it is quantitative. The qualitative change is represented in the experience of being a potential speaker, as opposed to simply a listener and voter. It relates to the self-perception of individuals in society and the culture of participation they can adopt. The easy possibility of communicating effectively into the public sphere allows individuals to reorient themselves from passive readers and listeners to potential speakers and participants in a conversation. The way we listen to what we hear changes because of this; as does, perhaps most fundamentally, the way we observe and process daily events in our lives. We no longer need to take these as merely private observations, but as potential subjects for public communication. This change affects the relative power of the media. It affects the structure of intake of observations and views. It affects the presentation of issues and observations for discourse. It affects the way issues are filtered, for whom and by whom. Finally, it affects the ways in which positions are crystallized and synthesized, sometimes still by being amplified to the point that the mass media take them as inputs and convert them into political positions, but occasionally by direct organization of opinion and action to the point of reaching a salience that drives the political process directly.”

“Una relevancia que impulsa el proceso político directamente”. Fenómenos políticos nuevos, esto es lo que se tiene que repetir porque es lo que está pasando, y se les tiene que repetir a nuestros políticos escasamente conectados (y solo pendientes de las elecciones) y a esos periodistas que no son nuestros sino suyos y que siguen haciendo las crónicas y describiendo lo que pasa con el juego de engranajes que este modelo ya no usa. Entre los errores de percepción de los políticos y los errores de descripción de los periodistas se hunde el prestigio de los partidos y la tirada de sus periódicos mientras aumenta el número de usuarios de Internet y de las redes sociales y de vez en cuanto se llenan las calles. 1+1=2.


(Cualquier cosa que aparezca entre esta línea y los comentarios no la he puesto yo)

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