Otra vez estoy con la nariz pegada a la pantalla actualizando hashtags, pero ahora las plazas quedan más cerca de casa, #acamapadabcn, #acampadasol, #acampadazgz y otras muchas. La manifestaciones del domingo han dejado secuela y la protesta se está extendiendo y asentando. La reacción de los partidos políticos y de los medios mayoritarios de comunicación ha sido más que lamentable, sencillamente no lo entienden. Ni lo entienden ni lo quieren entender. Cuando el sistema político y mediático hace el ridículo públicamente de esta manera es que ha perdido contacto con la realidad, como una corteza seca. Es la impresión que me da. Puede aguantar ahí pegado, pero ya no crecerá más. La savia corre ahora por otro lado.

Voy a poner tres cosas que he visto (y oido) y que me han impresionado. La primera es un video de la situación en la plaza del Sol de Madrid el mismo domingo por la noche. Viendo como este grupo aguanta ese conato de provocación se entiende que se lanzaran a acampar esa noche y que hayan vuelto muchos más esta noche después de que los expulsaran de madrugada. Es de esos videos que no salen en los media.

La segunda es el rapapolvo que les soltó Cristina, una oyente de Radio Nacional, a unos displicentes tertulianos que estaban diciendo tonterias muy gordas sobre toda la movida. Hay que oirlo y pongo aquí el link

http://www.radiocable.com/manifestacion-15m-5.html

pero en menéame #139 han puesto también una transcripción escrita (sisi, andrescrimson se ha tomado el trabajo) y también la copio aquí, pero ya digo, hay que oir primero a los tertulianos y después lo que les suelta Cristina.

“Hola, buenos días. ¿Estoy hablando con la radio pública, verdad? Vale. La que nos representa a todos. Vale. La que estamos pagando con nuestros impuestos. Bueno, mira. Me parece absolutamente lamentable que desde la radio pública tengamos que estar escuchando, ahora que estamos en pre-campaña… Bueno, que estamos ya en plena campaña electoral. Que estemos escuchando a los dos partidos mayoritarios españoles, como si fueran parvularios, que lo único que hacen es tirarse los trastos a la cabeza. Yo todavía no he oído propuestas para que realmente tengamos una sociedad mejor, más justa, más equilibrada y más equitativa para todos.

Tengo 46 años. Estuve en la manifestación de Madrid este domingo, y tengo que decir algo. Había muchísima gente joven, pero éramos gente de todas las edades y de todas las condiciones. ¿Antisistema? Sí, evidentemente. Los políticos y los banqueros, y los que realmente están apoyando esas medidas, que realmente están recortando todos los derechos que nuestros padres y nuestros abuelos les costó sangre, sudor y lágrimas ganar… Nuestros políticos a los que hemos votado, que están dirigidos evidentemente por las mismas manos del capital, que están dirigiendo también los medios de comunicación, son los que están convirtiendo a nuestros jóvenes, a nuestros hijos, en antisistemas. Porque los están dejando fuera del sistema.

El sistema en el que todos quisiéramos vivir de forma justa y de forma digna. Todos quisiéramos tener un hogar, quisiéramos tener un trabajo, y quisiéramos poder tener paz, tranquilidad, para poder ver crecer a nuestros hijos y a nuestros nietos. Y ese futuro nos lo están cercenando.

Así que por favor, si vosotros que estáis trabajando en la radio pública, que vuestros sueldos están pagados por los impuestos de todos nosotros, cuando tengáis en la tertulia personas como las que ha habido hoy, que uno de ellos ha dicho “este tipo de joven que tenemos”… Podemos volver a oír la tertulia y lo escuchareis. Este tipo de joven que tenemos es el que nos va a dar una gran sorpresa. Porque España es diferente, efectivamente. España aguanta, aguanta, aguanta… Pero llega un momento que se dice basta. Y ese momento ha llegado. Y ya no es el momento de la indignación. No. Ahora ya es el momento de la reacción. Los han echado de la Puerta del Sol, pero ahí estamos todos apoyándolos. Y no necesitamos partidos políticos ni partidos económicos. No necesitamos nada de eso. Nos bastamos y nos sobramos. Nuestros padres y nuestros abuelos ya nos educaron en la dignidad, de seguir siempre al frente persiguiendo nuestros sueños.

Ahí estamos todos. No, no hay antisistemas. No hay cuatro descerebrados. No. Somos todos los que estamos reivindicando un mundo mejor. Es lo único que quería decir.”

Y otra cosa que me ha impresionado ha sido, de nuevo, la contundencia de El Roto.

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