Ayer fuimos con Hellover al concierto de God is an astronaut en el Bikini. Otro chivatazo de Hellover, que me avisa cuando aparecen por aquí grupos de post-rock interesantes (entre HO y DK estoy bastante bien informado). Fue un buen concierto, y tanto GIAA como los teloneros, Julius, se iban moviendo adelante y atrás entre el formato canción y los remolinos de mareas de sonido típicas del post-rock. Los dos cumplieron, pero solo se lanzaron en plan catarata un rato antes de acabar sus respectivos. Justo cuando por fin conseguían llevar las agujas a la zona roja… lo dejaban allí. Un poco coitus interruptus, lo saben hacer pero ayer no estaban por la labor de hacer saltar las agujas, quizá porque era el último concierto de la gira y estaban cansados.

El otro día me decía DK que el post-rock es la nueva música psicodélica. No se, no se, puede que sí, pero yo no le veo tanto el punto psicodélico como el efecto trance: los mejores momentos del post-rock son cuando el grupo se lanza a alimentar el remolino y el remolino te acaba haciendo levitar. Como, por otro lado el Trance Trance, que te va subiendo poco a poco hasta hacerte explotar. Poco tienen que ver, aparte de los crescendos, pero el efecto es muy parecido. Pues eso, ayer hubieron grandes momentos de música y algunos momentos de trance.

Pongo algunas fotos que hice y un video que he encontrado del concierto que hicieron aquí el año pasado, que pilla un buen momento de trance.

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