Archivos para el mes de: junio, 2010

Me he quedado con un tuiteo de @clubbing_spain que ponía: “Humano o vegetal: Es el título del nuevo EP de Komatsu, publicado por Audivisual Theorem” (se puede escuchar y descargar ahí). Últimamente, cuando sale el tema vegetal levanto las orejas estilo pastor alemán, así que he clikado al link y me he puesto a escuchar la música de Komatsu, y cuando ha acabado el primer tema he clikado al segundo y al otro. Me ha gustado, y he empezado a leer el comentario, “Siete nuevos pasajes a través del inconfundible sonido del productor asturiano, de la hibridación natural del avant-techno más espectral y la IDM melódica”. He estado buscando un video para poner aquí, pero resulta que si pones Komatsu en YouTube te salen videos de unas tremendas excavadoras japonesas que tienen copadas la primeras páginas. No Komatsu IDM.

Pero… ¿IDM? ¿que es la IDM? He ido rápidamente a la wikipedia y resulta que IDM stands for “Intelligent dance music”: “Se cree que el término IDM se formó en EEUU en 1993 a partir de la creación de la IDM list, una lista de correo que nació con el objetivo de comentar y discutir sobre un grupo de artistas de techno inglés que estaban surgiendo en la época. Especialmente todos aquellos asociados al sello discográfico Warp Records y a la serie de recopilatorios y discos Artificial Intelligence”. Anda! otra vez salen por aquí los discos de Artificial Intelligence, que ya comenté en otro post. Pues resulta que uno de los pros de IDM es Aphex Twin, del que ya estuve hablando allí, así que me he ido a investigar al siguiente en la lista, Autechre. Bueno, tienen unos cuantos videos con buenos visuales pero temas demasiado abstractos y deshilvanados, he estado fisgando por aquí y por allá, y al final he encontrado un buen tema con una potente base rítmica, Clipper. Vale, ésto sí me mueve los pies. Aquí lo pongo.

Pues ayer fuimos con DK al Sonar. No lo tenía para nada previsto, pero estuvimos viendo el viernes unos videos de Fuck Buttons y me entró la marcha. También tocaba Jonsi, rollo post-rock que tenía ganas de ver en directo, e incluso cierto morbo por volver a ver a Roxy Music, un fichaje bastante curioso en el Sonar. Pues para allá que fuimos. Y en el metro me encontré a Enara, que iba rumbo al Sonar día. Me encantan estos encuentros. Quedamos en vernos cuando estemos de vacaciones, que va a ser ya.

Los primeros eran Roxy Music, y vaya, nos fuimos a los diez minutos. Puro concierto de compromiso. Estaban los Roxy Music post-Eno, o sea, Bryan Ferry, Phil Manzanera y Andy Mackay, pero creo que había un malentendido a la hora de traer a los Roxy al Sonar: si en algún sentido los Roxy son significativos en la historia de la música electrónica es por el cuidado de Brian Eno en seguir tocando los sintetizadores sin que se le metieran las plumas entre las teclas. Soy fan de Brian Eno y Bryan Ferry siempre me ha caido fatal. El que llevaba la parte electrónica era Eno, mientras que Ferry iba más de palo crooner. Durante un tiempo la mezcla funcionó, sobre todo en “For Your Pleasure”, pero al final Eno abandonó el barco y empezó una aventura de sintetizadores y guitarra con Robert Fripp. Los vi en Badalona en mayo de 1975 y fue mi primer chapuzón en la música electrónica, un chapuzón que dejó huella. Los Roxy sin Eno seguían siendo buenos, pero por nada que tuviera que ver con la música electrónica. Ya no eran vanguardia, eran musica melódica reciclada.

Bueno, pues salimos por piernas del SonarClub y nos fuimos a ver a Jonsi al SonarPub. Empezó muy tranqui, y yo aluciné bastante con los visuales, que iban de pinturas rupestres. Pero poco a poco fue subiendo la intensidad y en un momento dado se puso un casco de plumas en plan piel roja, que al principio me pareció demasiado pintoresco, pero a partir de ahí la música se transformó, y los últimos minutos fueron alucinantes. Yo sencillamente levitaba, me costó un rato volver a aterrizar. Aplauso total.

Y después nos fuimos a ver a los Fuck Buttons al SonarLab. Buenos, buenos, buenos.  Allí ellos dos dándole al tema, todo teclas. En un momento dado parecía que utilizaban un kaossilator. Con los Fuck Buttons me pasa que en un momento dado pienso que debían meter un cambio, pero no lo meten, y al final acabo aplaudiendo que no lo hayan metido. No fue una experiencia tan mística como con Jonsi, pero mantuvieron un buen ritmo todo a lo largo y la música se me llevaba los pies, que es lo que me gusta.

Después de los Fuck Buttons hicimos una pausa, y luego volvimos al SonarClub para ver a los Chemical Brothers. No los había visto nunca, pero me dio la impresión de que había llegado tarde. Los visuales eran espectaculares, pero la música no me llegaba a los pies. Dejamos el supershow de laser verde y nos volvimos al SonarPub para ver a 2020Soundsystem (sí, DK dice que sí). Los pillamos en un buen momento, y estuvimos bailando un rato, pero si los Fuck Buttons nunca meten un cambio cuando te lo esperas, 2020Soundsystem no para de meter cambios, algunos entran bien y otros no. Al final lo dejamos que siguiera explorando el universo y decidimos iniciar la retirada. Se me ha quedado en la cabeza el último trozo de Jonsi.

Voy a contar la historia de la película que vi ayer noche (últimamente he vuelto a ver películas). Me la bajé hace unos días de Downarchive, en donde cuelgan un montón de películas chinas, me llamó la atención porque el título, “Fallen Angels”, me sonó al título de una de las novelas de Yukio Mishima y la verdad es que no me fijé en el director. Ayer estaba ordenando cosas que me había bajado y me la puse para ver de que iba. Y me quedé pegado. A medida que avanzaba me empezó a sonar familiar. La paré un momento y fui a buscar la ficha. Efectivamente, es otra película de Wong Kar-wai. Me resultó emocionante.

Cuando tengo que contestar cual es mi película favorita, la primera que me viene a la cabeza es “Happy Together”, de Wong Kar-wai. La puse aquí en el blog hace justo tres años, pero nunca he sido muy cinéfilo (y últimamente menos todavía) y no me preocupé de investigar mucho más. Era solo una extraña y bella película que llegaba de un director de Hong-Kong y que contaba la tormentosa historia de amor de dos chinos en Buenos Aires. Bueno. Pues resulta que “Fallen Angels” es justo la película que Wong Kar-wai hizo antes de “Happy Together”. El guión se inclina más al cine negro, pero la caligrafía sigue siendo un continuo festival visual. Como muestra pongo una escena que he encontrado en YouTube, es una más, la película está llena de momentos como éste. Y voy a repetir el comentario que ha puesto alguien en YouTube: WKW is GOD ! ! !!

Bueno, bueno, pongo un aperitivo para mañana en el Sonar.

A ver, que con el calorcito y el final de este puto jodido invierno me he animado y he vuelto a sacar la cámara y click click – aquí las pongo.

Señores y señoras, yo también estoy en huelga. A mi también me han bajado un 5% el sueldo, y eso hace pupa. Lo que resulta indignante es que si ahora el Estado no tiene dinero para pagarme el sueldo completo es porque en un momento dado les entró el pánico ante una posible hecatombe financiera y decidieron respaldar a los bancos y cajas que se habían pringado con los suculentos paquetitos llenos de mierda de las subprimes americanas y con todas las triquiñuelas  de las constructoras nacionales. Se pillaron los cinco dedos, y entonces todos los defensores del liberalismo y del libre mercado se volvieron hacia el Estado para plantearle un chantaje: o nosotros o el caos. Y el Estado cedió y cubrió las deudas de todas las entidades financieras que habían estado jugando a la ruleta.

El guión, como suele pasar, llegó ya escrito de los USA. Allí dejaron caer a Lehman Brothers, uno de los históricos de la banca norteamericana, a finales del 2008 (y por motivos que todavía se discuten), pero los movimientos telúricos que provocó semejante decisión, próximos al caos, condujeron a que el gobierno del liberal Bush organizara una barra libre para la banca. El Estado, que los republicanos siempre intentan adelgazar, era el que se iba a hacer ahora cargo de todo. Cuando llegó Obama la crisis ya no era solo financiera, sino que también afectaba a las empresas productivas. General Motors estaba en apuros, y el Estado también corrió a ayudar a General Motors (con buenos resultados, por lo que parece).

Aquí en España también se decidió usar el mismo guión. Consistía en recuperar las recetas de Keynes tras la crisis de 1929: contra la crisis inversión pública. El Estado por una parte cubría las deudas de las entidades financieras y por otra derrochaba el dinero en el plan E, subvencionando a los ayuntamientos para que arreglaran las aceras, las piscinas o lo que quisieran, siempre que ayudara a bajar el paro. Pero resulta que el que tenía que aplicar el guión, el ministro de economía y vicepresidente del gobierno Pedro Solbes, no lo veía tan claro. En un momento dado dijo que la caja del Estado ya se había cerrado. Resultado: Pedro Solbes cesó y llegó Elena Salgado con la misión de hacer lo que Pedro Solbes no había querido hacer. Y lo hizo. Y ahora el Estado no tiene dinero para pagarme. Tenía razón Pedro Solbes.

Yo he sacado varias conclusiones de esta crisis y de como se ha gestionado. Primero, que la socialdemocracia siempre juega en campo contrario, y cuando vienen mal dadas tiene que ceder. Segundo, que las sucesivas fases de esta crisis están dando la vuelta a las soluciones keynesianas clásicas que funcionaron el el 29: cuando los Estados se deciden a emprender políticas públicas que contrarresten la atonía del mercado, quedan endeudados a un nivel que el propio sistema financiero que han ayudado a mantener no les perdona. Tercero, que si la respuesta de los mercados al respaldo que solicitaron de los Estados es el que estamos viendo, las recetas de Keynes ya no tienen sentido, no puedes seguir alimentando a los lobos, mejor el caos. Cuarto, todavía no tenemos alternativa a todo ésto, pero lo que está claro es que se trata de una crisis del sistema, cuidado!!!

Bueno, y para acabar una gran foto. Los bomberos de Madrid han entrado hoy en la Bolsa y han desplegado estas dos pancartas, que resumen todo lo que he intentado explicar aquí. El otro día en el trabajo se comentaba que cuando hay que reaccionar ante situaciones como ésta hacen falta mejores alternativas que las huelgas y las manifestaciones, que son lo mejor que tenemos hoy, pero ya están descontadas en el momento en que deciden provocarlas, ya están también en el guión. Sin embargo, acciones como ésta de los bomberos de Madrid meten el dedo justo donde toca. Aplauso.

Ayer fuimos con Hellover al concierto de God is an astronaut en el Bikini. Otro chivatazo de Hellover, que me avisa cuando aparecen por aquí grupos de post-rock interesantes (entre HO y DK estoy bastante bien informado). Fue un buen concierto, y tanto GIAA como los teloneros, Julius, se iban moviendo adelante y atrás entre el formato canción y los remolinos de mareas de sonido típicas del post-rock. Los dos cumplieron, pero solo se lanzaron en plan catarata un rato antes de acabar sus respectivos. Justo cuando por fin conseguían llevar las agujas a la zona roja… lo dejaban allí. Un poco coitus interruptus, lo saben hacer pero ayer no estaban por la labor de hacer saltar las agujas, quizá porque era el último concierto de la gira y estaban cansados.

El otro día me decía DK que el post-rock es la nueva música psicodélica. No se, no se, puede que sí, pero yo no le veo tanto el punto psicodélico como el efecto trance: los mejores momentos del post-rock son cuando el grupo se lanza a alimentar el remolino y el remolino te acaba haciendo levitar. Como, por otro lado el Trance Trance, que te va subiendo poco a poco hasta hacerte explotar. Poco tienen que ver, aparte de los crescendos, pero el efecto es muy parecido. Pues eso, ayer hubieron grandes momentos de música y algunos momentos de trance.

Pongo algunas fotos que hice y un video que he encontrado del concierto que hicieron aquí el año pasado, que pilla un buen momento de trance.