Archivos para el mes de: enero, 2008

Estoy leyendo "The Wealth of Networks", de Yochai Benkler, y hoy he leido un trozo que tiene que ver con la historia del canon, con la rectificación de "El País" al artículo que publicó sobre "piratería" en España (y que se ha vivido en Menéame como un triunfo de los internautas sobre el punto de vista inicial de un medio tradicional) y con la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre la no obligación de las telefónicas a facilitar la identidad de los usuarios de P2P (está la cosa movidilla). Lo copio tal cual.

Music in the nineteenth century was largely a relational good. It was some-
thing people did in the physical presence of each other: in the folk way
through hearing, repeating, and improvising; in the middle-class way of buy-
ing sheet music and playing for guests or attending public performances; or
in the upper-class way of hiring musicians. Capital was widely distributed
among musicians in the form of instruments, or geographically dispersed in
the hands of performance hall (and drawing room) owners. Market-based
production depended on performance through presence. It provided oppor-
tunities for artists to live and perform locally, or to reach stardom in cultural
centers, but without displacing the local performers. With the introduction
of the phonograph, a new, more passive relationship to played music was
made possible in reliance on the high-capital requirements of recording,
copying, and distributing specific instantiations of recorded music—records.
What developed was a concentrated, commercial industry, based on massive
financial investments in advertising, or preference formation, aimed at get-
ting ever-larger crowds to want those recordings that the recording executives
had chosen. In other words, the music industry took on a more industrial
model of production, and many of the local venues—from the living room
to the local dance hall—came to be occupied by mechanical recordings
rather than amateur and professional local performances. This model
crowded out some, but not all, of the live-performance-based markets (for
example, jazz clubs, piano bars, or weddings), and created new live-
performance markets—the megastar concert tour. The music industry
shifted from a reliance on Scholarly Lawyer and Joe Einstein models to
reliance on Romantic Maximizer and Mickey models. As computers became
more music-capable and digital networks became a ubiquitously available
distribution medium, we saw the emergence of the present conflict over the
regulation of cultural production—the law of copyright—between the
twentieth-century, industrial model recording industry and the emerging am-
ateur distribution systems coupled, at least according to its supporters, to a
reemergence of decentralized, relation-based markets for professional perfor-
mance artists.

El sábado era el cumpleaños de Pablo, fuimos a cenar primero y luego, pum pum pum, bajamos con David y Priscilla al Stramonium, que es nuestra sede oficial de celebración de cumpleaños (y otras celebraciones). Por todo el tema de mi baja técnica hacía dos o tres meses que no iba por allí, y me encontré a Víctor con el pelo largo y lleno de rizos y a Gemma con su pelo corto habitual. Chupitos y chin chin por aquí y por allá. Por allí andaba Mason, mezclando salvajemente el portugués/angoleño con el español, o sea, que le tenias que pedir cada vez que repitiera lo que había dicho, y eso es señal de que se lo estaba pasando muy bien (va en proporción, cuando menos lo entiendes, mejor se lo está pasando).

Entre unos y otros estuvimos allí hasta las 3 y pico, y entonces llamé a Rez, porque los Delacrew pinchaban en una historia del Niu por Via Trajana, y me dijo que todavía no habían empezado, así que cogí un taxi y puse dirección Besós. Y aquí empezó otra historia, porque el taxista era un tio extrovertido y locuaz (como a veces son los taxistas) pero a la vez marchoso y divertido (como no suelen ser los taxistas). Total, que al poco rato ya no me sentía en un taxi sino, casi casi, yendo de marcha con un colega. El colega llevaba un puntazo encima de mucho cuidado, y no solo no paraba de rajar sino que, a medida que la conversación se animaba, descubrí que tenía la habilidad de conducir mirando hacia atrás. Impecable, el tío.

Total, que llegamos al garito, que era un piso en un edificio de oficinas, y el tío aparca el taxi y se sube a tomar una copa rápida conmigo. Pues muy bien, así dan gusto los taxistas, y no esos que mientras vas de un sitio a otro te cortan el rollo con historias de la COPE ūüė¶ Después de despedir al taxista, me encontré a Rez entre la muchedumbre, y al poco empezaron los Delacrew, que hicieron una supersession en un sitio supercómodo y con un montón de amigos por allí. Buen bailoteo, y luego un ratito de conversación en el backstage (jaja!, hablando con Bruno de las estrategias del Panzer General II), y luego ya me fui, porque el viernes estuvimos con Álvaro y Carlos en el Apolo (depués del cinédromo) y llevaba el depósito medio vacío. Un finde de marcha, recuperando el tiempo perdido.

jaja!, pues eso, aquí está la tarta del segundo aniversario.

ieps! que estos d√≠as he estado bastante liado y no he tenido tiempo de escribir, pero ayer hizo dos a√Īos que empec√© el blog y hoy ya tengo los datos de Analytics para comentar el √ļltimo a√Īo. Aqu√≠ lo pongo.

En total 53.409 visitas, que hacen un promedio de 4.416 visitas al mes, no est√° mal, es un tama√Īo manejable. El pico de la √ļltima temporada fue el post sobre Garrett Lisi y su teor√≠a del todo extremadamente simple, que entr√≥ en el momento adecuado y dispar√≥ por unos d√≠as las visitas.

Otra variable interesante es la distribuci√≥n geogr√°fica, y aqu√≠ se nota el peso de la am√©rica hispana, que se reparte en conjunto n√ļmero de visitas con Espa√Īa (y a la cabeza M√©xico), un dato que realmente me emociona, tener tantos lectores por all√≠. Soy de los que piensan que tener una lengua com√ļn es un puente de oro que no siempre se aprovecha, y que si pasamos de historias podemos aprender mucho los unos de los otros, sobre la marcha.

Pues nada, que estoy contento con el invento. Aqu√≠ ha sido el √ļnico sitio en donde he podido mezclar todo lo que me interesa, y ahora pienso que es algo que realmente necesitaba. Si no fuera por este blog creo que muchos amigos hubieran tardado en saber mis nuevas aventuras con la f√≠sica, o la neurolog√≠a, la IA o los sistemas complejos (o las m√°s antiguas con la filosof√≠a o con el arte). No siempre te pones a hablar de esto en la barra de un bar. Y el blog tambi√©n me ha servido para conocer gente y aprender cosas. Un canal abierto donde circula informaci√≥n en dos direcciones.

Jeje, paso de las estadísticas al pastel y soplo las dos velitas. Gracias a todos los que seguis esto, ffffuuuuuUU.

Hace unos días me tropecé con esta reproducción de un cuadro de Motherwell que siempre me ha gustado. Durante una temporada lo tuve colgado con una chincheta en la pared, detrás de la pantalla del ordenador, y me iluminaba tanto como la lámpara que tenía al lado.

Ahora que lo he vuelto a ver pienso que es como un viaje del expresionismo abstracto hacia el graffiti. Por lo que yo conozco, no es muy frecuente que aparezcan frases en los cuadros expresionistas, pero aqu√≠ Motherwell se crea su propia pared, abriendo un hueco en unas franjas tipo Rothko, y escribe una luminosa declaraci√≥n de amor. Un cuadro con una frase que podr√≠a estar en cualquier esquina. Desde que lo vi me deslumbr√≥ el color en este cuadro, sobre todo porque lo que conoc√≠a de Motherwell entonces eran los impresionantes vol√ļmenes negros de la “Eleg√≠a por la Republica espa√Īola”, o sea esto.

Nada que ver con la declaración de amor multicolor de arriba, donde el negro se reduce a la caligrafía y a compartir protagonismo (ahuecado) con el otro círculo naranja, una misma forma sugerente hermanando el color y el negro. Un puente. El tema del negro en la pintura del siglo XX, desde los contornos de Leger a los ensamblajes de Miró (dotando de estructura a las manchas azules, rojas o amarillas, como un Mondrian licuado, agitado y servido antes de que vuelva a cristalizar) me fascina. Es como la aparición bajo los focos del carboncillo de dibujo que siempre ha estado oculto en la estructura de un cuadro, la emergencia del dibujo como protagonista del cuadro. Por eso me impresionaron tanto los cuadros negros de la elegía de Motherwell, y por eso quedé flasheado cuando encontré este cuadro lleno de color, con un je taime escrito en negro.

Hoy he encontrado en Laie (estaba haciendo tiempo para la sesión de acupuntura… ah!, esto no lo he contado, ya lo contaré), bueno, pues he encontrado el libro de François Jullien (mi sinólogo favorito) en el que responde a las críticas que le hizo Jean François Billeter (otro sinólogo, éste suizo) en un libro con un título demoledor y sorprendente: "Contre François Jullien". Me enteré de esta curiosa polémica por un artículo que publicó Chantal Maillard en mayo del año pasado en El País, y allí resumía la polémica como un contraataque de Billeter a la idea de que el pensamiento chino es inconmensurable con el europeo, y que entenderlo como "lo diferente" con respecto a nosotros (la perspectiva generadora que utiliza Jullien y que comparto) en realidad complica su comprensión innecesariamente. Copio un trozo de artículo de Maillard.

"Billeter acusa a quienes propagaron el mito de la radical diferencia del pensamiento chino con respecto del europeo de haber seleccionado los elementos favorables a esta idea dejando de lado las analogías y los puntos de encuentro que hubiesen creado vías de acceso para la comprensión de un lector occidental. Según el sinólogo, que da por sentada la unidad de la experiencia humana, estos puntos de encuentro son innumerables".

El libro de Billeter contra Jullien no lo he leído (me fio del resumen de Chantal), y de la respuesta de Jullien solo he leido unas cuantas páginas en el metro volviendo a casa, pero el libro de Billeter sobre Zhuangzi sí que lo leí hace tiempo, y a partir de ahí entiendo un poco su perspectiva. Billeter lee a Zhuangzi como si fuera su vecino, y encuentra apoyo en el propio texto porque Zhuangzi utiliza a menudo acciones básicas que puede realizar cualquiera en cualquier lugar para explicar lo que quiere decir. Esto es un tanto a favor de la unidad de la experiencia humana. Hasta aquí todo más o menos correcto.

Pero la diferencia llega cuando lees un comentario al Zhuangzi escrito por un chino. El libro que me ayudó a entender a Zhuangzi (y lo convirtió en uno de mis libros de cabecera) es el comentario de Kuang-Ming Wu a los tres primeros capítulos, que tiene el espléndido título de "The Butterfly as Companion". Ese libro tiene el mismo olor, los mismos ángulos descuadrados, y los mismos espacios y conexiones nuevas que recuerdo de mi estancia de dos años con Gia Fu Feng en Stillpoint, una experiencia cotidiana que para mi es la vara de medir la proximidad de cualquier texto al taoismo y a la cultura china, la única que tengo. Bueno, pues en los libros de François Jullien he encontrado un olor parecido sumado al esfuerzo de abrir espacios nuevos por el contraste entre estas dos culturas, de aprender sobre lo nuestro a partir del contraste con lo ajeno. Y por la experiencia que tuve entonces, ese contraste existe, allí piensan de otra manera.

La tesis más cuestionable/discutible de Billeter es que esa diferencia no es genéticamente cultural, sino que es el resultado de una determinada organización política, el despotismo de un emperador con atributos divinos. De esto se podría deducir que una sociedad europea con la misma organización política pudiera haber dado como resultado una cultura similar. Creo que, aunque éste es un elemento fundamental, hay otros factores que refuerzan la diferencia: una escritura no indoeuropea, una continuidad casi diría que orgánica con las raices del chamanismo, y una atención permanente precisamente a lo que constituye el criterio de interpretación de Billeter, el nivel de la experiencia concreta por detrás del lenguaje, una atención que la cultura europea no ha mantenido, creando una extraordinaria literatura que muchas veces sirve para ocultar la voz de Sancho Panza.

Hace bastantes semanas encontré en Luna antagónica (un blog que también trata de vez en cuando temas de complejidad) una referencia a Mae-Wan Ho, una bióloga china que trabaja en Inglaterra y dirige allí el Institute of Science in Society. Lo que me llamó la atención es que la referencia contenía una crítica al determinismo genético en cuanto relación causal lineal, que es el argumento fuerte de la genética con el que se trabaja. Si tienes un gen determinado, ese gen es la causa de que se introduzca en el organismo una información concreta que supondrá un efecto determinado en la constitución de ese organismo, gen A = efecto B. La alternativa que propone Mae-Wan Ho es considerar esta relación desde un paradigma próximo al de la complejidad:

"Lo irónico de todo esto es que la ciencia occidental contemporánea está redescubriendo, en todas sus disciplinas, que la naturaleza es orgánica, dinámica y está interconectada. No existen cadenas causales lineales que vinculen genes con características de los organismos y mucho menos con la condición humana".

Es un tema interesante, aunque la discusión entre el peso de la genética y el de otros factores ya es larga y no parece que vaya a resolverse. Pero investigando sobre Mae-Wan Ho encontré un artículo suyo que trataba un tema que me interesa, la negentropía, o entropía negativa, en relación con la biología. Un cling-cling de física y biología (y luego algo más). La entropía es el resultado de la segunda ley de la termodinámica, la dinámica del calor. Tal como lo entiendo, cuando dos sistemas (un helado en el microondas) de diferente temperatura se ponen en contacto, el calor fluye del más caliente al más frío (y no a la inversa) de manera que alcanzan la misma temperatura y desaparece en este sentido su diferencia como sistemas, acaban confundidos en un estado más caótico que el inicial, todo mezclado. La entropía parece que conduce a un universo plano de temperatura uniforme (y entonces sale The End en la pantalla).

Pero el caso es que los organismos vivos tienen pilas, pueden administrar su energía y ésta no depende directamente de las fluctuaciones con el medio en el que viven. Mantenemos una temperatura constante incluso bajo una ducha fría, y el sistema funciona bastante bien mientras no nos perdamos en medio de la Antártida o nos caiga un alud de nieve encima. Esto es lo que Schrödinger (uno de los cracks de la física cuántica) llamó negentropía en una nota a pie de página. Si los organismos vivos pueden administrar su energía, pueden mantener su diferencia con el medio e incluso aumentarla, pueden crear orden/distinciones en un universo que la entropía desordena. Y de esto va el artículo de Mae-Wan Ho. Copio un fragmento.

The reason `negentropy' continues to be used is that `entropy with a negative sign' simply does not capture what is intended by the original term. Schrödinger uses it to identify the remarkable ability of the living system, not only to avoid the effects of entropy production — as dictated by the second law — but to do just the opposite, to increase organization, which intuitively, seems like the converse of entropy. Szent-Györgi, on the other hand, alludes to both the notions of free energy and of organization in his use of the term. Both scientists have the right intuition — energy and organization are inextricably bound up with each other.

Esto por un lado. Pero hay otro tema que toca Mae-Wan Ho que también me ha llamado la atención. Mae-Wan Ho es china, y parece que tiene una tirada para el taoismo. Siempre voy con pies de plomo a la hora de mezclar la ciencia con estas cosas, que existan paralelos no quiere decir necesariamente que éstos añadan nada el uno al otro, y a veces el resultado de mezclarlos es precisamente dar entrada a la entropía y mezclar diferencias en el caos, pero a la vez me encanta encontrar temas que, cada uno desde su sitio, creen conexiones entre las categorías de que hablo en este blog, y el interés de Mae-Wan Ho por el taoismo, desde su trabajo de bióloga interesada en temas de física, lo hace. Voy a copiar otro trozo de un artículo suyo que me ha impresionado por lo que dice y por como lo dice.

Quantum jazz is the music of the organism dancing life into being, from the top of her head to her toes and fingertips, every single cell, molecule and atom taking part in a remarkable ensemble that spins and sways to rhythms from pico (10-12) seconds to minutes, hours, a day, a month, a year and longer, emitting light and sound waves from atomic dimensions of nanometres up to metres, spanning a musical range of 70 octaves (for that is  the range of living activities). And each and every player, the tinniest molecule not withstanding, is improvising spontaneously and freely, yet keeping in tune and in step with the whole.

There is no conductor, no choreographer, the organism is creating and recreating herself afresh with each passing moment.

That’s why ordinary folks like us can walk and chew gum at the same time, why top athletes can run a mile in under four minutes, and kung fu experts can move with lightning speed and perhaps even fly effortlessly through the air, like in the movie Crouching Tiger and Hidden Dragon. This perfect coordination of multiple tasks carried out simultaneously depends on a special state of wholeness or coherence best described as “quantum coherence”, hence quantum jazz.

Quantum coherent action is effortless action, effortless creation, the Taoist ideal of art and poetry, of life itself.

Remove, el corto que los Delacrew hicieron para el DiBa 2007 y que ya comenté en mayo, ha llegado hoy a las 50.000 visitas en YouTube, una cifra que no está nada mal en menos de un año. Felicidades!!! Es un puntazo para ellos y una satisfacción para los amigos que colaboramos.

La verdad es que Remove ha tenido una buena carrera en YouTube, fue el video en español más visto en su primera semana y desde entonces ha ido sumando visitas y (cosa curiosa) se han ido añadiendo copias subidas por otros usuarios. Actualmente hay siete copias de Remove en YouTube y esto, que a primera vista puede parecer simple repetición, en realidad supone que Remove ha entrado en cada una de las redes de estos usuarios y multiplica/diversifica así su distribución. De hecho las 50.000 visitas las ha conseguido ahora la "versión original" que colgó Rez.

A principios de mes, el día 4, Remove apareció entre los destacados del YouTube español, o sea, lo colocaron en la portada, y ha sido como un segundo lanzamiento. En un día pasó de 31.000 a 36.000 visitas, 5.000 visitas de golpe, lo que dice mucho de la capacidad de difusión que tiene la portada de YouTube. El día 10 llegó a las 45.000 visitas, y de ahí a las 50.000 de hoy.

Que Remove ha tenido una buena acogida no se ve solo en las visitas, sino también en que ha sido escogido como favorito 337 veces y en los 174 comentarios que acumula. Los comentarios son muy interesantes, mayoritariamente positivos, y destacan los dos factores que han contribuido al éxito de Remove: una realización impecable y un mensaje sobre un tema importante. Creo que uno de los puntos que tiene Remove es que traslada a formato cinematográfico material de la red y del mundo de las comunicaciones, el tema de la privacidad, y por los comentarios se ve que ha hecho reflexionar sobre este asunto a bastante gente. Que un corto que consigue hacer reflexionar llegue en menos de un año a las 50.000 visitas en YouTube es doble carambola. Felicidades dobles!!!

Rez comenta el cincocero.cerocerocero en el blog de Delacrew y anuncia el nuevo guión que se trae entre manos. Si Remove es un buen corto, el guión de este largo es ya algo muy serio, muy muy bueno. Continuará.

Ayer, en una visita a ciegas que resultó ser un picado perfecto, me compré el libro definitivo de Niklas Luhmann, "La sociedad de la sociedad", recién traducido al español y que parecía que me estaba esperando allí puestecito. Es un tocho de casi mil páginas que, la verdad, impone un poco, pero cada vez tengo más claro que para pillar mejor todo lo que está pasando hace falta otra manera de pensar y, de momento, el laborioso tinglado que propone Luhmann es una de las mejores alternativas que he encontrado (se acepte en todo o en parte).

Aunque no sé si lo empezaré a leer enseguida (por cuestión de tiempo), he estado curioseando en la introducción del traductor (Javier Torres Nafarrate), y voy a copiar aquí un párrafo que es como un concentrado de Luhmann (disuélvase en agua tibia). Ah!, el título redundante viene a decir que la sociedad es un sistema que se observa a si misma, que una de las cosas que hace es observar como hace las otras cosas y que esa observación forma parte, al mismo nivel, de las cosas que hace. Copio el párrafo:

"El enfoque luhmannniano es decididamente no ontológico, lo que probablemente quede en evidencia en que su punto de partida no es la identidad, sino la diferencia. El cálculo de la forma de Spencer-Brown se inicia haciendo una distinción; el método funcional se basa en la comparación de alternativas equivalentes; la contingencia remite a otras posibilidades; el sentido es la diferencia entre potencialidad y actualidad; la complejidad se entiende como una gradiente entres sistema y entorno; el sistema es su diferencia respecto al entorno; etc. Todo el bagaje conceptual de la teoría tiene por centro la diferencia. la teoría consiste, entonces, en un armazón conceptual orientado a la observación".

O sea, que no es ontológico quiere decir que no busca lo que las cosas ya son, sino como se configuran para un observador, un observador (perteneciente al campo social observado) que corta por aquí o corta por allá, crea distinciones y entonces configuraciones que también dependen del campo social en donde tiene los pies (distinciones puede que circulares). Las alternativas equivalentes apuntan a la contingencia: las cosas son de esta manera pero podrían/podrán/hubieran podido ser de otra. No hay una necesidad preestablecida de que se ajusten a una supuesta naturaleza/identidad/ser. Este "factor" de contingencia llega patinando sobre el volumen de complejidad de un sistema, que nunca se presenta completo en vista panorámica. La complejidad supone que no todos los elementos están simultáneamente interconectados, solo unos cuantos, y el sentido (lo que de entre todo, tiene sentido), es esa diferencia entre las posibilidades de interconexión y la interconexión que se presenta actualmente, ésta y no otra, aunque se mantiene el excedente de posibilidades para un sentido diferente en otra ocasión. La diferencia de complejidad entre el sistema y el entorno está clara: el sistema ha de reducir la complejidad con respecto al entorno (ha de reducir la entropía) porque sino no se distinguiría de él. La asociación de cuidadores de canarios Roller Harz tiene que distinguirse del conjunto de cuidadores de canarios de canto y de pájaros en general para adquidir perfil propio, convertirse en referente de cuidadores afines y poder hacer más fluido el intercambio de experiencias.

Bueno, iba a seguir hablando de canarios pero he quedado para cenar y se me hace tarde. Ya seguiré otro día.

Una buena fotografía que he encontrado hoy. No sé de quién es, sino lo pondría. Me gusta porque, bueno, primero porque es una buena foto, y luego coge el punto que tiene la plaza del MACBA.

Cuando montaron el MACBA en medio del Raval (lo que antes era el barrio chino de Barcelona) dentro del plan de regeneración del barrio, pusieron la guinda barcelonina a la competición universal ni-una-gran-ciudad-sin-un-museo-de-arte-contemporáneo (que no está mal, mejor que se lo gasten en esto), pero dejaron una estupenda plaza delante que fue rapidamente colonizada por los skaters. Lo bueno que tiene esa plaza es que dentro está la cultura más o menos oficial, y fuera no paran de girar las ruedas (y los porros), un buen cara y cruz de la Barcelona de ahora mismo.