Llevo varios días leyendo las noticias del desalojo de CSOA “Casas Viejas” de Sevilla (las noticias están en Estrecho.Indymedia.org). El centro llevaba 5 años activo en el barrio de la Alameda, cerca de la plaza del Pumarejo, el barrio donde recalo cuando voy por Sevilla (allí vive Fernando), y el pasado mes de abril el juez ordenó el deshaucio del CSOA y de toda la manzana, que tiene concedida desde julio del 2006 una licencia de obra para construir allí un nuevo edificio. La Alameda es un barrio con historia en Sevilla (a mi me recuerda un poco el Raval de Barcelona), que está sufriendo un proceso de “modernización” especulativa (ver “El Gran Pollo de la Alameda” que comenté en otro post).

El jueves pasado, 29 de noviembre, la policía inició el desalojo a las 7 de la mañana. Varios miembros del CSOA se habían encadenado en una habitación subterránea para retrasar el desalojo, como una medida de resistencia pacífica ante una decisión que consideran legal pero injusta. Tras varias dificultades, la policía consiguió sacar al último de los que se habían encadenado el viernes a las 21h. Fueron liberados el sábado con cargos de desobediencia grave y desorden público, y recibidos con entusiasmo a la salida. El sábado se hizo una manifestación desde la plaza del Pumarejo al Ayuntamiento, y otra de apoyo en Madrid en Tirso de Molina. El lunes, a las 10 de la mañana, dos escaladores se colgaron en el puente del V Centenario (a 120 metros de altura) con una pancarta de 10 metros donde pone “Casas Viejas resiste”, y siguen ahí.

En Barcelona, en el último año y pico, han desalojado La Makabra, El Resplandor, La Escocesa, Las mil viviendas y muchas otras más. Entre el derecho constitucional a la propiedad y el derecho constitucional a la vivienda, los jueces optan por el primero, y esta opción, en un momento en el que la presión especulativa del mercado bloquea en la práctica el derecho a la vivienda, convierte sus decisiones en legales pero injustas, por puro sentido común. No hay leyes para proteger el esfuerzo social que se hace en los CSOA, a costa de la propiedad, es cierto, pero de una propiedad que muchas veces se olvida de las fincas cuando no dan beneficio y se despierta de repente cuando huele a euros. Además, como alguno de los de Casas Viejas escribía no se donde, las administraciones mantienen centros para la juventud que tienen de todo menos jóvenes, y en cambio avasallan los centros autogestionados que casi no tienen nada menos jóvenes.

Copio, para hacer de eco, el último manifiesto de los de Casas Viejas que he visto en e-sevilla.org:

CASAS VIEJAS INFORMA:

Cuando emprendimos esta lucha éramos conscientes de que nosenfrentábamos a un enemigo múltiple y poderoso. Aún así creemos que merece la pena y no vamos dejarnos amedrentar, por lo que queremos aclarar, para el que quiera escucharnos, los siguientes puntos:

*1º Sobre las acusaciones de relación con ETA:

Exigimos una rectificación pública a la Policía.en relación a las acusaciones que vinculan al colectivo con ETA, su entorno o el incidente de la Giraldilla, así como a los medios de comunicación que las han difundido.

Estas manifestaciones han sido realizadas sin base alguna, con un claro desprecio a la verdad y con la única intención de desprestigiar al movimiento.

*2º Sobre los actos violentos realizados supuestamente por Casas Viejas:

El colectivo ha apostado y apostará siempre por la desobediencia civil no violenta. Así lo demuestran las dos acciones que hemos llevado a cabo; la resistencia bajo tierra y la acción de hoy en el Puente del V Centenario. Las manifestaciones que hemos organizado han sido pacíficas.
El colectivo no ha realizado ni promovido en ningún momento actos violentos.

*3º Sobre las acusaciones de torturas por parte de la Policía:

Consideramos muy graves los hechos vividos por los compañeros. Que hay torturas en este país no lo decimos nosotros, lo dicen organismos de derechos humanos como Amnistía Internacional y lo demuestran otros hechos recientes como la muerte de una persona en El Ejido o las imágenes de las torturas policiales en una comisaría de Barcelona.

Respecto a Casas Viejas también hemos visto todos en los medios de comunicación acciones violentas por parte de la Policía (por ejemplo, golpeando a una chica indefensa en la cabeza) mientras que aún no hay ninguna prueba de actos violentos por parte del colectivo.

*4º Casas Viejas va a continuar su lucha no violenta contra la especulación, por el derecho a la vivienda, por el uso de los espacios públicos y por construir iniciativas sociales y culturales autogestionadas y participativas.

La acción de desobediencia civil no violenta que los compañeros están llevando a cabo hoy en el Puente del V Centenario es una prueba de ello. Casas Viejas no ha sido desalojado, porque Casas Viejas somos nosotras y seguiremos luchando por aquello que creemos que es justo.

La estrategia de criminalización no va a conseguir que olvidemos el mensaje de fondo de nuestra lucha. Nos sentimos orgullosas de nuestrosactos y estamos convencidas de que *NOSOTRAS SOMOS LAS BUENAS.