Esta mañana he leido que han desalojado Miles de Viviendas, el centro okupa de la Barceloneta. Los Mossos han llegado a las 6 y han descolgado, con la ayuda de una grua, a tres que se habían colgado de la fachada. Los de Miles habían dicho, en un momento dado, que no se opondrían al desalojo, aunque ésta es la misma táctica de resistencia pacífica que utilizaron en Can Masdeu hace unos años (y entonces leí que, durante el tiempo que permanecieron colgados, la policía se les meaba encima). En Can Masdeu la situación jurídica era diferente, y la resistencia tuvo éxito, pero aquí no. Al final los han desalojado.

Los de Miles okupaban desde hace dos años y medio un antiguo cuartel de la guardia civil abandonado desde hacía diez años. Ya he hablado aquí de las actividades que han ido desarrollando, como la Universitat Pirata o la resistencia contra el plan Port2000, el proyecto para modificar el barrio que incluye la construcción de varios hoteles (ese parece ser el destino del solar del antiguo cuartel). Hace unos dias los de Miles hicieron una protesta en el hotel en que se ha convertido la antigua sede de cofradía de pescadores.

En el desalojo ha habido violencia, y ese es el titular de la noticia en los periódicos, tres mossos y un okupa heridos. De hecho, y por lo que explican esos mismos periódicos, la violencia se ha producido después del desalojo, cuando el grupo de okupas y vecinos que se ha concentrado han intentado impedir que las camionetas de los operarios iniciaran el derribo del edificio. Segun cuentan, han agredido a los Mossos con una cadena.

Creo que la violencia es el peor enemigo de los okupas, y el que haya llevado allí una cadena, o los cuchillos que dicen haber encontrado, les ha dado el titular en bandeja a los periódicos. La violencia es inadmisible socialmente, en cualquier caso y a pesar de las provocaciones (como en la manifestación de okupas de hace unos días), además es inútil, y encima proporciona los argumentos que distorsionan y ocultan el valor social de las actividades que estaban realizando. También es curioso, porque los trabajadores del sector naval de Vigo pueden recurrir a la violencia y no quedan marcados por ella, pero los okupas sí. En todo caso es algo que tienen que tener en cuenta.

La novedad en este desalojo ha sido, de todas maneras, el apoyo de los vecinos, y esto es algo que han recogido también todos los periódicos. Es algo que los de Miles se han currado, porque se han instalado allí con vocación de vecinos. El desalojo se ha producido dos días después de las elecciones municipales, pero hubo un intento anterior, el 23 de abril, que fracasó por la movilización de unas cien personas de madrugada. Entonces los de Miles escribieron una carta a los vecinos. Les cedo la palabra:

El PSC i les seves associacions clientelars saben que estem defensant el barri davant del pla urbanístic que l’amenaça, i per això ens volen desallotjar, per poder-se menjar sense indigestions el seu pastís immobiliari. També ens vol desallotjar Iniciativa, mentre es proclamen sensibles a l’okupació. Ens vol desallotjar Port 2000, per a enderrocar i fer negoci amb un dels edificis amb més història d’aquest barri irrepetible. Ens vol desallotjar el Ministeri de l’Interior per vendre l’edifici i comprar joguines de guerra. Ens volen desallotjar per seguir engreixant un model de ciutat que ens fa la vida cada cop més difícil a tots (preu inostenible de la vida, violència immobiliària i urbanística, espai públic privatitzat, etc). Ens volen desallotjar, en definitiva, perquè representem una diferència política inassumible per a l’entramat polític, mediàtic, financer i empresarial que governa aquesta ciutat.

Però aquí, a la Barceloneta, no pertanyem a les “400 famílies” que dominen aquest país. La Barceloneta ha estat sempre un barri pescador i mariner, popular i lluitador, amb xarxes de solidaritat entre veïns; un barri festiu i amb una increïble vida al carrer: avui, es pot dir que és l’últim barri del centre on la gent encara es coneix molt. Però per conèixe’ns i poder tirar endavant accions col·lectives, necessitem llocs on trobar-nos, i al carrer cada cop ens ho posen més difícil… Per recuperar el carrer, per seguir defensant la Barceloneta que volem viure, per trobar-nos, per tot això i més Miles és un d’aquests llocs, i volem que ho continuï sent.

[edición: como no puedo migrar comentarios, copio aquí la respuesta que envió Unai a este post:

El talante de la resistencia en Miles de Viviendas, y en concreto el momento donde supuestamente los mossos fueron agredidos puedes verlo en un video colgado en portada en esta web:
http://dvactivisme.org/

Respecto a lo de los cuchillos, formaban parte del menaje de cocina, almacenado junto con otras pertenencias en un carro, y de donde uno de los miembrops del dispositivo policial los cogió y los dejó caer a tierra, para posteriormente ‘encontrarlos’ como prueba de la ‘violencia okupa’. Lamentablemente no se recogieron imágenes de esta acción porque, como podrás comprender, la atención estaba en otra parte.

Entiendo perfectamente que no era tu intención difundir el bulo mediático ni servir de correa de transmisión de la oficina de prensa de los Mossos de Esquadra.

Gracias por tu atención a la problemática del barrio.

Saludos,
-unai]