Pues eso. La verdad es que no suelo ver muchas actuaciones en directo, y este finde han caído dos. El jueves fuimos con Dani al bar Venezia donde tocaba un amigo suyo, Rick. Acompañaba al violín a Ron, otro miembro de la colonia angloparlante en Barcelona. Hiceron una buena actuación (Rick tuvo momentos de aplauso con el violín) y el bar estaba bastante lleno para ser jueves. Está bien ese bar, tiene un aire de los sesenta recuperado y está en una zona (Gran vía, cerca de Tetuán) donde no conozco muchos sitios que valgan la pena. Un buen ratito, hablando con Dani de esto y de lo otro (acababa de volver de unas vacaciones en Alaska) y escuchando buena música.

Y ayer, Peter volvió a tocar en el Heliogábalo, con Rick acompañándolo a la guitarra. El bar estaba otra vez lleno y lo hicieron realmente bien. Peter sabe hacer buenas canciones y las canta con una intensidad que se come al público. A veces parecía que estuviera cantando flamenco (y no tenía nada que ver) por el punto ese de que todo el cuerpo se tensa para dejarle paso a la voz, para que la voz llegue más allá. Tocaron canciones nuevas, y otras que ya conocía de la actuación anterior, y lo que pude entender de las letras estaba al mismo nivel de intensidad que la voz. Peter me dijo que ha montado una web con varias cosas suyas, pero no me apunté la dirección y no la he podido encontrar. Se lo tengo que volver a preguntar.

Es curioso el tema de las actuaciones en directo en Barcelona (en plan voz y guitarra), porque no había mucha tradición y cada vez va a más. Me da la impresión (ya digo, tampoco he visto tantas) que la mayoría de los músicos que tocan en bares forman parte de la colonia de músicos visitantes que viven o pasan por Barcelona, una nueva contribución en esta Barcelona multicultural y cruzada. Por cierto, hay un bar donde suelen hacer actuaciones en directo de música africana, el Bantabá, que está en un pasaje debajo de Trafalgar (lado mar).

Anuncios