Epsss…, acabo de leer en Barrapunto una pólemica sobre la publicidad en los blogs, asi que nada de categoría de ofertas, ni bragas ni lencería (si encuentro alguna oferta te la enviaré en correo encriptado, Silvia) ni conexiones a Internet, que cada cual se busque su enchufe. Y JURO QUE NO HE COBRADO NI UN CÉNTIMO. La cosa viene por un artículo en el Wall Street Journal sobre el apoyo de ciertos bloggers al último proyecto de Varsavsky, FON. Se trata de integrar en una estructura de empresa un fenómeno que ya existe, la posibilidad de colgarse de una conexión wifi ajena que te caiga cerca, ya sea porque el usuario la cede voluntariamente (compartir ancho de banda) o porque no la ha cerrado. El otro dia un colega del trabajo me contaba que se ha colgado a una conexión superrápida en su casa que localizó a través de un detector. La idea de FON es crear una comunidad mundial de manera que, si tu cedes ancho de banda de tu propia conexión, tienes garantizado el acceso wifi en cualquier punto FON del mundo. Como idea no está mal, y es curioso como mezcla la idea de empresa y la de comunidad. La empresa organiza y garantiza las aportaciones de la comunidad, da seguridad. ¿Supone esto una colonización de la comunidad por la empresa o es un reconocimiento empresarial del valor de la comunidad? En todo caso, es una idea nueva que apunta en la dirección del viento.

Pero bueno, la polémica viene por el apoyo de varios bloggers al proyecto. Toda la polémica reside en si este apoyo es interesado (y remunerado) o no. Es curioso que el que ha levantado la liebre sea el Wall Street Journal que, como dice alguien en el foro de Barrapunto, se la coge con papel de fumar con respecto a los blogs y olvida las presiones económicas sobre la prensa, pero los blogs son ya la competencia. En todo caso, y fuera ya del caso FON, el tema es interesante. Un blog se supone escrito en primera persona y con independencia. Incluir opiniones sobre productos comerciales creo que es legítimo (yo mismo lo he hecho), pero creo que es importante que resulte claro cuando es una opinión personal y cuando un (otro) mensaje publicitario, del cual el blogger puede sacar un beneficio. Incluso en el caso de que el mensaje esté respaldado por una opinión personal (el blogger acepta poner este mensaje, pero no otro), la posibilidad de beneficio pienso que debe aparecer explícitamente, si no volvemos al recurso del hombre-anuncio, con un cartón delante y otro detrás, paseándose por la acera.

Este tema se puede relacionar con otro, el de las campañas publicitarias diseñadas expresamente para su difusión por Internet. La idea es crear spots divertidos (y muchas veces más atrevidos que los diseñados para las campañas televisivas) que les hagan gracia a los internautas de manera que los compartan con su lista de direcciones. El spot te llega a través de un amigo, lo abres y te partes, ¡bingo!, y si lo vuelves a enviar superbingo. A mi me resulta divertido recibir estos mensajes, pero veo un peligro, y es que las empresas intentan colarse en las redes de amigos para encontrar difusores voluntarios (y gratuitos) de sus mensajes. Con esto se saltan las limitaciones de la legislación actual sobre protección de datos, pues el responsable de la difusión es un particular que ha valorado el mensaje y, por lo tanto, es muy probable que su círculo de amigos lo valoren también. El propio sistema de difusión acierta con el target. No estoy definitivamente en contra, no tengo una idea hecha sobre el tema (porque algunas veces me he divertido mucho), pero en este caso sí que me parece, en el fondo, una utilización clara de las redes de amigos por parte de las empresas. Y el próximo paso es la publicidad a través del movil.

En todo caso, queda dicho, ni calzoncillos ni bragas ni conexiones. A partir de ahora solo hablaré de productos gratuitos (como Open Office, ¡pliiinc!), si ha de ser publicidad, que sea publicidad de lo que vale la pena.