Esta semana me llegó un correo de Arsys avisándome de que van a ceder el contrato de la conexión ADSL a Wanadoo, cierran este negocio, vaya. Me dan 30 días para darme de baja en el caso de que no esté de acuerdo, y no estoy de acuerdo. Ya he pasado por Wanadoo (y por Arrakis, Telefónica, Ya.com…) y salí botando. Entonces decidí que pasaría de las grandes empresas y buscaría empresas pequeñas y locales que traten al cliente como a una persona y no tarden un cuarto de hora a la cuarta llamada para contestar el teléfono. Arsys cumplía estas condiciones, no he tenido queja, pero… no puede competir y vuelve a aparecer Wanadoo. Su oferta ya no era competitiva, es cierto, pero la he seguido manteniendo digamos que por el valor añadido de no tener problemas y estar cómodo.

Esta tarde me he dedicado a repasar las ofertas de ADSL, con voz y sin voz, he repasado las de siempre, y ya me veía obligado a caer otra vez en el saco. Pero de repente ha aparecido una nueva, Openforyou, y he empezado a investigar. Es la división residencial, para particulares, de Ibercom, y a Ibercom la conozco porque gestiona la red paralela que tenemos en el trabajo, eso quiere decir que tiene un respaldo bastante sólido. El precio (1.024/300, con preselección de llamadas) es razonable, 26.95 euros, dan espacio suficiente (50 MG), panel de control, PHP y ASP, y por los foros la dejan bastante bien. Creo que me voy a volver a arriesgar, pasar de las grandes y probar las pequeñas. El correo lo voy a ir moviendo a la cuenta de Gmail (me ha convencido que Google se haya resistido a dar datos a la administración norteamericana, aunque haya transigido en China), y a ver qué pasa.

Siempre me ha desfasado que la libertad que tienes dentro de Internet se pueda convertir en problemas cuando has de gestionar tu conexión. Ahí tocas directamente el hueso del mercado, las políticas de concentración y la tendencia genética del capitalismo a los monopolios compartidos. El acceso a Internet debía ser un servicio público, pero parece que no está el horno para bollos. El intento del Ayuntamiento de Barcelona por dar conexión wifi fue cortada por la CMT (Comisión del Mercado de Telecomunicaciones) en octubre del 2004, aunque parece que el diciembre pasado la volvieron a abrir, con un acceso limitado a webs administrativas propias. Las cosas debían ir por ahí, es como si hubiera que pagar un recibo mensual para poder hablar en la esquina con un vecino.