Mae-Wan Ho, la negentropía y el quantum jazz
Hace bastantes semanas encontré en Luna antagónica (un blog que también trata de vez en cuando temas de complejidad) una referencia a Mae-Wan Ho, una bióloga china que trabaja en Inglaterra y dirige allí el Institute of Science in Society. Lo que me llamó la atención es que la referencia contenía una crítica al determinismo genético en cuanto relación causal lineal, que es el argumento fuerte de la genética con el que se trabaja. Si tienes un gen determinado, ese gen es la causa de que se introduzca en el organismo una información concreta que supondrá un efecto determinado en la constitución de ese organismo, gen A = efecto B. La alternativa que propone Mae-Wan Ho es considerar esta relación desde un paradigma próximo al de la complejidad:
"Lo irónico de todo esto es que la ciencia occidental contemporánea está redescubriendo, en todas sus disciplinas, que la naturaleza es orgánica, dinámica y está interconectada. No existen cadenas causales lineales que vinculen genes con características de los organismos y mucho menos con la condición humana".
Es un tema interesante, aunque la discusión entre el peso de la genética y el de otros factores ya es larga y no parece que vaya a resolverse. Pero investigando sobre Mae-Wan Ho encontré un artículo suyo que trataba un tema que me interesa, la negentropía, o entropía negativa, en relación con la biología. Un cling-cling de física y biología (y luego algo más). La entropía es el resultado de la segunda ley de la termodinámica, la dinámica del calor. Tal como lo entiendo, cuando dos sistemas (un helado en el microondas) de diferente temperatura se ponen en contacto, el calor fluye del más caliente al más frío (y no a la inversa) de manera que alcanzan la misma temperatura y desaparece en este sentido su diferencia como sistemas, acaban confundidos en un estado más caótico que el inicial, todo mezclado. La entropía parece que conduce a un universo plano de temperatura uniforme (y entonces sale The End en la pantalla).
Pero el caso es que los organismos vivos tienen pilas, pueden administrar su energía y ésta no depende directamente de las fluctuaciones con el medio en el que viven. Mantenemos una temperatura constante incluso bajo una ducha fría, y el sistema funciona bastante bien mientras no nos perdamos en medio de la Antártida o nos caiga un alud de nieve encima. Esto es lo que Schrödinger (uno de los cracks de la física cuántica) llamó negentropía en una nota a pie de página. Si los organismos vivos pueden administrar su energía, pueden mantener su diferencia con el medio e incluso aumentarla, pueden crear orden/distinciones en un universo que la entropía desordena. Y de esto va el artículo de Mae-Wan Ho. Copio un fragmento.
The reason `negentropy' continues to be used is that `entropy with a negative sign' simply does not capture what is intended by the original term. Schrödinger uses it to identify the remarkable ability of the living system, not only to avoid the effects of entropy production — as dictated by the second law — but to do just the opposite, to increase organization, which intuitively, seems like the converse of entropy. Szent-Györgi, on the other hand, alludes to both the notions of free energy and of organization in his use of the term. Both scientists have the right intuition — energy and organization are inextricably bound up with each other.
Esto por un lado. Pero hay otro tema que toca Mae-Wan Ho que también me ha llamado la atención. Mae-Wan Ho es china, y parece que tiene una tirada para el taoismo. Siempre voy con pies de plomo a la hora de mezclar la ciencia con estas cosas, que existan paralelos no quiere decir necesariamente que éstos añadan nada el uno al otro, y a veces el resultado de mezclarlos es precisamente dar entrada a la entropía y mezclar diferencias en el caos, pero a la vez me encanta encontrar temas que, cada uno desde su sitio, creen conexiones entre las categorías de que hablo en este blog, y el interés de Mae-Wan Ho por el taoismo, desde su trabajo de bióloga interesada en temas de física, lo hace. Voy a copiar otro trozo de un artículo suyo que me ha impresionado por lo que dice y por como lo dice.
Quantum jazz is the music of the organism dancing life into being, from the top of her head to her toes and fingertips, every single cell, molecule and atom taking part in a remarkable ensemble that spins and sways to rhythms from pico (10-12) seconds to minutes, hours, a day, a month, a year and longer, emitting light and sound waves from atomic dimensions of nanometres up to metres, spanning a musical range of 70 octaves (for that is the range of living activities). And each and every player, the tinniest molecule not withstanding, is improvising spontaneously and freely, yet keeping in tune and in step with the whole.
There is no conductor, no choreographer, the organism is creating and recreating herself afresh with each passing moment.
That’s why ordinary folks like us can walk and chew gum at the same time, why top athletes can run a mile in under four minutes, and kung fu experts can move with lightning speed and perhaps even fly effortlessly through the air, like in the movie Crouching Tiger and Hidden Dragon. This perfect coordination of multiple tasks carried out simultaneously depends on a special state of wholeness or coherence best described as “quantum coherence”, hence quantum jazz.
Quantum coherent action is effortless action, effortless creation, the Taoist ideal of art and poetry, of life itself.
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- Published:
- 16/01/2008 / 11:17 pm
- Category:
- ciencia
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